Es normal que encuentres personas con opiniones y perspectivas distintas a las tuyas, incluso hasta el punto que sus posturas sean ofensivas, puedan herirte o afectarte como individuo. Asimismo, ante esta situación es normal que intentes evitar este tipo de personas.

La próxima vez que sientas esto con alguien abre la mente. No se trata de cambiar tu postura, simplemente, se trata de escuchar, de darte la oportunidad a ti y al otro de argumentar su punto, de profundizar en el porqué de las razones y los motivos de cada parte.

Dar un espacio al debate cuando no se está de acuerdo inevitablemente constituirá un momento incómodo, donde podrás ver afectadas tus emociones y en ocasiones sentirte mal. De igual manera, son este tipo de situaciones las que te ayudarán a forjar tu carácter, a fortalecer tu pensamiento crítico y a mejorar tus habilidades de argumentación.

Te invitamos a ver el siguiente video de Zachary R. Wood, donde se hace alusión a este tema: